Sandwich de champiñón, pollo y más.

Aunque es una receta británica creada por Lord Sandwich, allá por el siglo XVIII, para no perder tiempo comiendo y continuar sus eternas partidas de bridge, el sandwich ya pertenece a todas las culturas. Básicamente consiste en dos tapas de pan que abrazan los ingredientes que decidamos incluir. Torta, emparedado, bocadillo o sandwich, da igual cómo se denomine, es la textura del pan (suave o crujiente) la proteína seleccionada (carne o pescado, embutidos, huevos, conservas -atún, sardinas…-) junto con los acompañantes (champiñón, pimiento, cebolla, lechugas… ) y la salsa añadida, lo que hace del sandwich todo un evento culinario.

Perfectos para comer en frío o caliente, admiten muchos acompañamientos y hoy te presentamos tan sólo una versión, eso si, deliciosa y con uno de nuestros ingredientes favoritos: los champiñones.

Dificultad:  Baja

Tiempo de preparación:  10 minutos

Ingredientes:

  • Champiñón laminado.
  • Pan de molde (blanco, integral, semillas…)
  • Hojas de rúcula, lechuga o berros.
  • Pollo.
  • Y si eres amante del queso, queso azul.

Modo de preparación:

  1. Lava el champiñón laminado y las hojas verdes. Deja que escurran.
  2. Selecciona el tipo de pan y tuéstalo al gusto para darle algo más de consistencia. Prepara un plato y centra una de las rebanadas.
  3. Llegamos al pollo. Pollo: pechuga a la plancha, restos de pollo asado en tiras, embutido de pollo… el que más te guste. Cortalo en tiras y reserva.
  4. Sobre la rebanada central añadimos pequeños trozos de queso azul y cubrimos con una capa de hojas verdes, si te gustan todas nuestras propuestas ¡puedes mezclarlas también!
  5. A continuación añade las tiras de pollo y cúbrelas con el champiñón laminado.
  6. Por último, una capa de hojas verdes, cubre con la segunda rebanada y ¡¡disfruta!!

Te hemos presentado la versión fría de este sandwich, si lo prefieres caliente y tienes sandwichera, directo a ella. Si vas a calentarlo en sartén, te recomendamos usar una sartén de teflón y añadir un poco de mantequilla en la parte exterior de las rebanadas de pan. Facilitarán su dorado y no se pegará.

Esta receta es ideal para llevarte un tentempié a la oficina, al campo o para recuperar fuerzas tras practicar deporte o dar una buena caminata. Pero también es un plato para los más sibaritas, todo depende de su presentación.  Si eliges emplatar, no cubras con la segunda rebanada el sandwich y decora la capa superior con alguna tira de pollo o de champiñón. Coloca en un lateral la tapa de tu sandwich y prepara una selección de salsas para acompañar: mayonesa, aliño cremoso de mostaza y miel, crema agria, salsa de queso…. ¡verás qué disfrute!

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